LOOKS CON SOMBRERO
Para mí son el complemento estrella que da "el toque a mis looks". Tengo unos cuantos, pero no os penséis que es una extensa colección. Me gustan y creo que lo importante es verse bien con ellos, salir por la puerta de casa segura y no con la sensación de que te lo vas a quitar en el minuto dos...
Sí, la gente te mirará, algunos con cara rara, otros con otra cara más normal... ¡pero es invierno y hace frío! Los sombreros protegen y calientan y sino, mirad cuánto señor mayor lleva uno encima... ;)
Ayer mismo cuando terminé la grabación que estaba haciendo, me compré uno en gris precioso que pronto os enseñaré. Sé que al ser gris me lo pondré muchísimo, por lo que fue una buena compra y además, tenía descuento... ¡siempre hay que pensar si nos lo vamos a poner, porque sombreros bonitos, hay muchos!
Es imposible recopilar en un sólo post todos mis looks con este complemento. Sin embargo he hecho una selección de los que más llevo. El truco está en tener dos o tres en colores básicos: negro, camel y burdeos para así combinarlos con un montón de looks.
Tengo este rojo que es súper atrevido y encima lleva unos adornos florales que me encantan. Quizá me lo pongo menos porque al ser tan especial, requiere de looks más sobrios y sencillos, pero es precioso y me encanta. Para el día a día elijo sombreros más funcionales.
En los últimos días me habéis preguntando cómo llevarlos: Si quitároslo al entrar a un sitio o cómo proceder. Todo depende de cómo utilicems el sombrero. Yo, en invierno, lo llevo como un accesorio para abrigarme, así que en cuanto entro en un sitio a cenar, a tomar un café, etc. Me lo quito. Si es a tomar un pincho o una caña de pie, casi siempre también. Si no hay espacio para guardarlo a veces me lo dejo puesto por un tema de practicidad. Otras veces el sombrero es el protagonista del look, por ejemplo en este look de septiembre. Pues bien, aquí lo llevé todo el día, menos cuando me monté en el ave :) Para mí es clave distinguir en si esta pieza es clave en el look o no y sobre todo, saber adaptarnos. Hay momentos en los que lo llevamos súper seguras pero procede quitárnoslo y ocurre como los tocados, que podamos ver cara a cara a la persona con la que estamos hablando, es fundamental :) También es clave quitárnoslo cuando saludemos a alguien, si lo tomamos con la mano derecha justo un poco antes de besar o saludar a esa persona genial. Luego podemos volver a ponérnoslo. En un restaurante o en una mesa comiendo o cenando, será mejor si lo ponemos sobre nuestras rodillas.
Para que vosotras también encontréis vuestro sombrero ideal, he hecho esta selección. ¡Espero que os guste!